Caminado distraído por la calle, a un niño vi llorar, tan fuerte fue su llanto que conmovido me acerqué, a su madre le pregunté el motivo de su llanto, ella me respondió por falta de 5 monedas no le compre, el regalo que le prometí para esta navidad. El niño tenia un rostro de desilusión, las esperanzas por los suelos, una promesa casi perdido. Pero tenia la fe que algún dia, el la compraría; aunque un poco tarde pero si lo compraria el regalo. Una sonrisa le regalé, cuando le dije, el regalo yo te lo compraré. Fuertemente me abrazo, con un gracias me respondió. Yo le dije firmemente al niño, nunca permitas que el dinero sea un obtaculo de tu felicidad.